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martes, 7 de marzo de 2017

Escudo de la Arquidiócesis de la Santísima Asunción (Paraguay)

En los cuatro martes de este mes traspondremos las fronteras argentinas y visitaremos la capital del Paraguay.  Como recordarán los lectores, abarcamos en este Blog también a las demás naciones que, junto con la Argentina, formaron parte del Virreinato del Río de la Plata y de las Provincias Unidas: Uruguay, Paraguay y Bolivia. 


Retablo mayor de la Catedral de Asunción

Como dijimos al comienzo, cada martes de este mes lo dedicaremos a la Arquidiócesis de Asunción y, en su orden cronológico,  a cada uno de los cuatro primeros Arzobispos de esa ciudad. 



Digamos a modo de introducción que el vínculo entre Asunción y Buenos Aires, tanto desde el punto de vista civil como desde el punto de vista eclesiástico, es estrechísimo. Limitémonos ahora al aspecto eclesiástico:

E Obispado del Río de la Plata, con sede en Asunción, fue creado por Bula del Papa Paulo III en 1547; Buenos Aires dependió de esta jurisdicción, en lo eclesiástico, hasta 1620, año en que fue erigida la Diócesis de Buenos Aires. 
Por las vueltas de la historia, al elevarse la sede porteña a la dignidad arquidiocesana, en 1865, la sede de Asunción pasó a ser sufragánea de la metrópolis bonaerense. Esta situación perduró hasta 1929, año en que la sede asuncena fue elevada a su vez a la condición de Arquidiócesis, con las demás diócesis paraguayas como sufragáneas. 


Lápida de monseñor Aponte, predecesor de Bogarín en la sede de Asunción
El primer Arzobispo de Asunción fue monseñor Juan Sinforiano Bogarín, que era Obispo de esa sede desde 1895. 
Nacido en 1863  y ordenado sacerdote el 24 de febrero de 1886, Bogarín fue elevado al episcopado por León XIII para suceder en la diócesis asuncena a Pedro Juan Aponte, fallecido en 1891 (sobre estas líneas, su lápida en la Catedral de Asunción). Bogarín recibió la ordenación en  febrero de 1895. Como ejerció el cargo hasta su muerte, ocurrida  el 25 de febrero de 1949 (obsérvese la virtual coincidencia de las fechas), resulta que monseñor Bogarín estuvo al frente de la sede de la Santísima Asunción ¡durante exactamente 54 años!



Pero... no hay escudo en la tumba de monseñor Bogarín. Sólo una mitra acompañada de un báculo y una cruz arzobispal. El texto de la lápida incluye una frase que, según el arquitecto Ramón Duarte Burró,  se leía "en su escudo episcopal":  "Pro aris et focis",   "Por el altar y por los hogares". Por otra parte, la misma fuente afirma  que  su lema pastoral era "Fortiter et suaviter": "Con fuerza pero con suavidad",  pero  Wikipedia afirma que esa era "la divisa del escudo episcopal".


Sello postal conmemorativo del cincuentenario de la ordenación episcopal de monseñor Bogarín;
obsérvense los símbolos episcopales alrededor de la imagen del Arzobispo

En lugar del escudo de monseñor Bogarín, entonces, compartiremos el escudo arquidiocesano. Caso infrecuente en el Cono Sur, la Arquidiócesis de la Santísima Asunción cuenta con su propio emblema. Es un terciado en faja, fileteado en oro,  con los colores nacionales paraguayos;  un báculo de oro en palo, y brochantes el monograma Ave María (que ocupa la faja central), de oro, y una estrella de lo mismo en el campo inferior. Acolada en palo, una cruz arzobispal de doble travesaño, de oro.
El martes que viene veremos el escudo episcopal del sucesor de monseñor Bogarín.

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